El arte de salar una carne asada
El secreto para una parrilla más jugosa
Si alguna vez has participado en una parrillada, probablemente has escuchado la gran pregunta: ¿la carne se sala antes o después de ponerla al fuego?
Aunque existen diferentes opiniones entre los amantes del asado, la respuesta depende principalmente del tipo de sal que utilicés y del grosor del corte. Elegir el momento adecuado puede marcar la diferencia entre una carne jugosa, llena de sabor, o una que termine seca y menos apetitosa.
La importancia del tipo de sal
No todas las sales se comportan igual sobre la carne.
Cuando se trata de cortes gruesos que requieren una cocción lenta, la mejor opción es utilizar Refisal Parrillera, una sal de grano grueso especialmente diseñada para este tipo de preparaciones.
Su tamaño de grano, hace que se disuelva de forma más lenta, permitiendo que la sal actúe gradualmente mientras la carne se cocina. Esto favorece la formación de una costra exterior llena de sabor que ayuda a conservar los jugos naturales del corte, logrando una textura más tierna y una experiencia de sabor superior.
¿Conviene salar antes de cocinar?
Sí, pero únicamente cuando utilizás sal de grano grueso. Los expertos en parrilla recomiendan aplicar la sal justo antes de llevar la carne al asador. Durante la cocción, los cristales se van disolviendo lentamente y distribuyen el sabor de manera uniforme sin extraer demasiada humedad de la superficie.
Este proceso permite que la carne conserve mejor sus jugos y desarrolle una corteza sabrosa y bien caramelizada.
La cantidad ideal de sal
Otro aspecto importante es no excederse con la cantidad. Como referencia, muchos expertos recomiendan utilizar aproximadamente 0,5% del peso de la carne. Esto significa que para un corte de 1 kilogramo bastan alrededor de 5 gramos de Refisal Parrillera para realzar el sabor sin opacarlo.
La idea no es que la carne "sepa a sal", sino que la sal potencie su sabor natural.
El aliado perfecto para una buena parrilla
Una buena carne merece una buena sal, Refisal Parrillera, gracias a su grano grueso, está pensada para acompañar cortes de res, cerdo y otras carnes que se cocinan lentamente sobre la parrilla. Su disolución gradual ayuda a conservar la jugosidad, resaltar el sabor natural y lograr esa costra dorada que hace de cada asado una experiencia inolvidable.
Importante: La próxima vez que encendás la parrilla, recordá que un gran asado no depende únicamente del fuego o del corte elegido. También comienza con elegir la sal adecuada y aplicarla en el momento correcto.
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